sábado, 15 de mayo de 2010

La Sagrada Familia

Cuando María quedó embarazada José nunca le terminó de creer mucho ese rollo del Espíritu Santo...

José: dale María, no jodamos que vos de virgen no tenés nada, yo me hago el tonto, me como toda la onda mística para no figurar como un reverendo cornudo en los escritos de la posteridad, pero el nene a mí no se parece en nada...


María: claro, cómo se va a parecer a vos si es hijo de Dios. El nene es un calco del Señor!

José: pero me vas a decir que con todos los ángeles hermosos que tiene el Supremo allá arriba va a descender a la tierra para preñar a una simple mortal como vos? Y que de todas las mortales de este mundo justo, justo, jussssto te vino a elegir a vos?

María: Y... seeee. (Con risita nerviosa) Increíble, no?

José: sí, más que increíble.

María: Igual, no te vayas a creer que él es "la gran cosa" tampoco, eh? Echale un vistazo a su primogénito y te sacás cualquier duda.

José: María, pero si es igual a Ramón
; el crío del pastor en miniatura! Ahora, con el quilombo que estás armando seguro aparecemos en todas las noticias. Lo único positivo es que, desde que nos hiciste celebrities, la mamá de Magdadalena me mira con otros ojos... ahhh (suspira).

María: esa atorranta! Ves? por eso vino a mi el Supremo, para darme paciencia, para darme aguante!

José: Y dale que dale con el rollo del Señor. Decime, no hubiese sido más digno confesarme que fuiste infiel a inventar semejante estupidez! Yo después te seguía el juego y decía que el chico era mío, pero ahora... mirá más vale que te crean, porque sino voy a ser el hazmerreír por los siglos de los siglos...


María: vos tené fe en mí que antes de que me traten de puta te armo una religión nueva.


Dos mil años después llegó el nuevo test de paternidad Identigen. Con tan sólo unas gotas de saliva te hacés una prueba de ADN al instante para saber si sos padre o te están adosando un niño ajeno. ¡Con Identigen te enterás primero! (Aprovechá, a José le hubiese gustado tener el suyo).


(Post dedicado a
Jimmy)

sábado, 8 de mayo de 2010

Sacame de la Matrix ya!


Y si, me agarró la desesperación, llegó ese momento de impotencia que me acecha cada tanto, que simula ese vaivén parecido al que hacen las olas en el mar. Y la ola llegó, tocó tierra y se rompió.
Cansada de fingir que todo anda bien, cansada de esperar esos miseros quince días de verano para poder viajar, de esperar el fin de semana para poder descansar, de tener la vida tan ordenadita como monótona.
Y en medio de ese cansancio, en medio de esa sensación de impotencia me invadió un ánimo de anarquía. Revolucionemos todo -me dije, bah, dijo la "Sole bolchevique"- y soñé despierta (una vez más). Y me abstraje de todo y pensé en mis ganas de viajar meses y meses por el mundo, de comer frutas dulces sacadas por mí de cada árbol, de visitar las playas y las montañas, de perderme en cielos eternos, de bañarme en mares turquesas, de no preocuparme por la plata, de hacer de mi hobby mi trabajo y que ese proceso se dé casi sin darme cuenta, de jugar mucho mucho, de jugar como cuando era una niña, de pintar, de crear, de escribir, de besar, de fotografiar, de bailar... aaaahh (suspiro).

Y de golpe llegó la pregunta colgada (aviso que no estoy bajo los efectos de estupefacientes sino bajo la presión de un examen que debo rendir mañana al mediodía) ¿Y si el mundo es como la peli de Matrix?? ¿Y si estamos conectados a máquinas que nos simulan un mundo-ficción en el cual vivimos día a día? ¿Y si nunca aparece un Neo que venga a rescatarnos?? (o ya apareció y era el Che Guevara?? ).

En fin, la presión pre-parcial hace que quiera evadirme con toda clase de cuestionamientos, desde qué carajo hago en este mundo, hasta lo bien que estaría en Camboya o tirada en alguna playa de Tailandia, en putear pensando quién me mandó a meterme en una carrera universitaria, detenerme en el problema del dengue, las catástrofes ambientales y la mar en coche.
De todas formas, debo reconocer que está bueno hacer este tipo de ejercicio reflexivo cada tanto (cada tanto, no abusemos de la paja mental) para en un no tan largo plazo ir armando "la resistencia".


Neo aparecé, te necesitamos!